Entrevista con el capitán…FAIL

Sé que escribo ésto desde el resentimiento y el rencor, que el primer fiasco del viaje, la entrevista con el capitán, me ha afectado profundamente, tantas esperanzas teníamos en ella, tanto la habíamos pregonado y hemos sufrido un fracaso estrepitoso. Así, llanamente, no hay entrevista con el capitán. Por eso aviso, lo que viene debajo está teñido de odio y deseos de muerte lenta y dolorosa para los responsables de este desaguisado, incluido yo.
En la primera tentativa probamos la vía oficial. El tipo encargado de la atención a los hispanohablantes en el crucero era Ramoncín, bueno, el miniyo de Ramoncín, y a él nos dirigimos con dos demandas, grabar en el casino nuestra apuesta de todo al rojo y conseguir una entrevista con el capitán. A lo del casino nos respondió con un no rotundo, cosa que agradecimos ya que sabíamos a qué atenernos y demostramos que sí se podía grabar en el casino. La entrevista la dejamos en sus manos, tranquilos chicos que yo os la consigo, ¿queréis que sea en el puente de mando? ¡sería chulo, eh! Acabamos la conversación convencidos de que la haríamos realidad.
Pasaron los días y a nuestras preguntas Ramoncín siempre respondía con evasivas. La cosa empezaba a oler a chamusquina. Cuando dos días antes de acabar el crucero nos dijo que aún no había encontrado el momento de comentárselo vimos claro que Ramoncín era el típico tío de atención al cliente que a todo dice que sí y luego no mueve un dedo por ayudarte. Pardillos, que somos unos pardillos.
El penúltimo día de travesía, cuando se armó un poco de guirigay sobre cómo y en qué orden bajar a tierra para visitar Punta de Este y Ramoncín estaba asediado a gritos por unas cuantas viejas indignadas con la situación, sinceramente no creo que fuera para tanto, nuestro compañero Luis, del Comando Croqueta, le plantó la cámara de vídeo a dos dedos de la cara, hasta los pelillos de la nariz se le veían. Ramoncín soltó en primer plano y con mirada desafiante un te voy a denunciar, no te he cedido mis derechos de imagen. El descojone fue general, ¡realmente era Ramoncín!
Plan B, asaltar directamente al capitán. Nuestro capitán era un tipo curioso hasta el punto que los pasajeros no sabían muy bien en qué consistía su función a bordo. Se pasaba las mañanas deambulando en slips por las cubiertas en busca de mujeres, las tardes machacándose en el gimnasio y la sauna y las noches en la discoteca, culminando las conquistas que había iniciado echado en una tumbona. La rumorología aseguraba que se había cepillado al pibón del barco, con el novio a bordo, a una china que estaba mazo buena, ésta sin compañía, a una argentina bajita y salerosa, con marido e hijos a bordo, y a dos amigas mallorquinas, éstas últimas en formato trío. En resumen, si no se le conocía oficio ni beneficio. Si no nos dicen que era el capitán y si de vez en cuando no fuera disfrazado de capitán podría haber pasado por un pasajero cualquiera, follador sí, pero cualquiera.
Como comprenderéis, la persona adecuada para hablar con el capitán sobre la entrevista era Mònica, por las tetas y eso. A dos días de finalizar el trayecto lo abordó en la piscina, sí tenéis razón, volvía a ir con bañador fardahuevos, y le contó la historia de MundoCroqueta y sus cositas. Nuestro Sarkozy particular empezó a divagar: que si había que pedir permisos a la empresa en el puerto de Buenos Aires, que si no sabía si nos podría dedicar los diez minutos que necesitábamos, supongo que andaba demasiado atareado follándose a todo lo que se movía, y más cosas por el estilo. Al final nos dijo que lo comentaría con Ramoncín. ¡Con Ramoncín! En ese instante vimos claro nuestro fracaso y recordé el impulso de reprimir las lágrimas después de muchos años, desde que murió Chanquete más o menos.
Ahora sólo nos queda el derecho al pataleo y unas cuantas acciones delictivas que nos recuerdan que más de una vez pudimos con ellos. MundoCroqueta se levantará y seguirá caminado hasta que incluso buñuelos como ellos se den cuenta de un puta vez de que el mundo es una croqueta.










Espero que este pequeño fracaso nos os haga desistir. El se lo pierde.
Mierda con lo ulusionados que estábamos con esta entrevista! Bueno no pasa nada, la historia de Ramoncín es cachonda, menudo gañan, teneis que publicar sus imágenes. No entiendo como el capitán desúes de hablar con Mònica tenia que consultarlo con Ramoncin, será él el auténtico capitán??!!! Feliza Navidad!!
que bien escribo: ulusionados, desúes (con acento en la “u”), Feliza. Efectos del cava.
Nosotros creemos que era un capitán de mentirijillas para entretener a la parte femenina del pasaje, que el verdadero estaba en el puente de mando conduciendo, pero no podemos confirmar esta teoría.
Siento la decepción, ya veremos qué podemos hacer para compensar. ¿Alguna petición?
Abordad a algun otro personaje, algún alcalde o así. También podéis provar con el “capitán” del autobús que cojáis en vuestro próximo desplazamiento, con un poco de suerte igual es más simpático…