Pampa, la Pampa
Uribelarrea es un pueblito en plena Pampa húmeda, en la provincia de Buenos Aires que es como España de grande o más. Dicen que allí el tiempo se ha detenido y que es un reflejo fiel de cómo eran los pueblitos de la zona hace cincuenta años o más, dicen.
Dicen que hay un bar en la plaza del pueblo que delante de la puerta tiene un palenque para amarrar el caballo, si es que vas a caballo, y dicen que hoy en día aún los hay que van a caballo. Y dicen que en el bar puedes cenar al calor de las velitas cuando se va la luz, porque a veces se va la luz, algunas veces. Dicen también que hay dos manicomios y que por el día dejan sueltitos a los locos para que paseen por el pueblo, tranquilos, al aire libre, y que si pasas por su lado te piden un cigarrillo, o sólo te saludan, o no te dicen nada. Y que por las noches los recogen y los ponen a dormir en sus camitas, dicen.
Dicen que los alrededores están llenos de campos donde la gente cría ganado, el famoso ganado que da esos cortes de carne tan exquisitos que sirven en sus asados, y que incluso hay algún raro que tiene un pequeño zoo en su campo, con muchos pájaros, llamas, ciervos, antílopes, avestruces. Y que por su piscina pasea un llamo llamado Carmelo, amigo de dos borricos y una cordera con su hijito cojo, y que forman una camarilla inseparable, y que se creen humanos, y que un poco lo son, dicen.
Dicen que un buen día escogieron el pueblito para rodar la niñez de Evita en la Evita de Madonna, y que iba a aparecer Madonna en el rodaje, y que todo el pueblo se alborotó, y que fue una gran fiesta, y que muchos participaron como extras, y que aún hoy las familias del pueblito guardan en sus casa los recuerdos de la película, y que Madonna nunca apareció, dicen.
Dicen que camino a Uribelarrea, desde Buenos Aires, por la autopista, de a poquito va desapareciendo la ciudad con sus enormes edificios, y que de a poquito ya sólo quedan unas cuantas casitas mezcladas con la interminable llanura, inabarcable, y que de a poquito ya sólo hay llanura, la Pampa, plana, verde, diáfana, sólo interrumpida por algunas vaquitas y algún arbolito suelto, y que el cielo es infinito y que no hay cielo más grande, y que todo ésto sólo a hora y media de Buenos Aires, dos mundos diferentes, contrapuestos, la Pampa y Buenos Aires, a hora y media de distancia. Dicen.










Hermoso, Javi. Un orgullo para tu profe. Abrazo.
Sigue así, digo.
Cuidado paseando por estos lares .. a ver si por la noche tenéis cama gratis …
Con todas estas explicaciones, me engancho cada vez mas a la Web, igual k mi hijo…….. en el video……………………. besitos i adelante.
Ufff … o dejo de leer o dejo el curro …
Seguro que de noche, además, el dichoso pueblecitos un paraíso !!
Ben dit!
¿Qué coño es un palenque?. Vale, sí, se entiende, pero no está demás que miremos la definición. Nos quedaremos con la cuarta., que para eso estáis en la tierra plateada…
1. m. Valla de madera o estacada que se hace para la defensa de un puesto, para cerrar el terreno en que se ha de hacer una fiesta pública o para otros fines.
2. m. Terreno cercado por una estacada para celebrar algún acto solemne.
3. m. Camino de tablas que desde el suelo se elevaba hasta el tablado del teatro, cuando había entrada de torneo u otra función semejante.
4. m. Arg. y Ur. Poste liso y fuerte clavado en tierra, que sirve para atar animales.
5. m. C. Rica. Vivienda de varias familias de indígenas.
6. m. Cuba. Lugar alejado y de difícil acceso en el que se refugiaban los esclavos negros fugitivos.
7. m. Nic. Construcción de techo ancho y sin paredes que antes fue habitación de indígenas y, por ext., construcción similar que se usa para fiestas.
Parece muy relajante, espero que no os estreséis llenando de contenidos la web, por que la presión para que la alimentéis va a ir creciendo en nuestra dura cuesta de enero!!
Gran relato , sí señor! Para una enamorada de la Argentina (desconocedora por cierto de la Pampa) motivación más que justificada para VOLVER -con o sin la frente marchita- Espero que estésis disfrutando de vuestra aventura. Lo cierto es que más que un deseo se trata de una constatación; para comprobarlo, basta con pasarse por éste, vuestro mundo croqueta. Gracias por compartirlo y dejar que os acompañemos en este viaje ni que sea con la imaginación,