Souvenirs: Laia
Con ella había recorrido España, Francia, Italia, Suiza… pero de eso hace ya muchos años, éramos unas niñas cuando nuestras familias compartían vacaciones.
Cosas de la vida, después de muchos veranos viajando juntos llegó la ruptura, para aquel entonces ya éramos adolescentes y desde ese momento nos vimos en muy pocas ocasiones, de la última vez hacía ya más de 15 años.
Cosas de la vida, mi hermano se la encontró hace pocos meses en Hospitalet del Llobregat y se enteró que lleva tres años viviendo en Perú donde trabaja en proyectos de cooperación, así que dada mi inminente visita al país intercanviaron mails para ponernos en contacto.
Cosas de la vida, vive en Cajamarca destino no marcado en las guías turísticas como lugar de interés, pero por esas mismas cosas de la vida de las que os hablaba, nosotros teníamos prevista una visita a la ciudad y fue así cómo después de tantos años nos reencontramos en el bonito piso de la plaza de Armas en el que Laia vive.
Cosas de la vida, la primera noche que estuvimos en su casa hubo un terremoto. La miré con cara de culpabilidad, de lo siento no quería y pensé: Ya es mala suerte, ¡mira que somos gafes! Laia me miró con una ligera sonrisa en su cara y pensó: Ya es mala suerte, ¡quien coño me mandaría alojar a estos gafes en mi casa!
Cosas de la vida, Laia no nos echó de su casa esa misma noche y al día siguiente pudimos disfrutar de otra buena cena en su compañía, conversando sobre cómo nos ha ido la vida durante estos años, sobre cómo está su hermana, sobre cómo está mi hermano, sobre los viajes que ya no hacemos juntas pero que nos siguen apasionando… ya se sabe, de las cosas de la vida.





































