Los incas, ¡qué tíos!
No hay manera de escaparse, ni siquiera de pasar de puntillas, Cuzco son los incas, lo buenos, lo avanzados, lo solidarios, lo guapos que eran; hasta que llegamos los españoles y nos los cepillamos, porque sí, tú también los exterminaste, o sea que no me mires con esa cara, encima que vas por ahí acabando con civilizaciones sólo faltaría que te me ofendieras ahora.
Genios de la arquitectura, utilizaban técnicas hoy desconocidas para ensamblar perfectamente los pedrolos que formaban sus muros, sin el cemento ni las mariconadas de hoy en día. De hecho, cada vez que hay un terremoto, y en Perú los hay a mansalva, las casas que se caen son las coloniales, las españolas, los muros incas continúan siempre intactos. Muros incas que, en su mayoría, sirven de base para edificios coloniales ya que lo que los españoles no nos pudimos cargar lo camuflamos poniendo encima iglesias, conventos y demás cosas de conquistadores.
Tan tecnológicamente sofisticados eran los amigos que construyeron un impresionante sistema de canales que llevaba el agua a todos los rincones del vasto imperio. Vasto pero construido a base de conquistas amables. Los buenos incas siempre agotaban todas las opciones de diálogo antes de invadir al resto de impertinentes culturas. Perdone usted, ¿le importaría que me apropiase de sus tierras, que sea yo quien mande por aquí, que le obligue a hablar mi lengua y a adorar a mis dioses? Venga, no se ponga tonto que si no me enfado.
Y qué decir de su relación con la fauna, domesticando a las llamas y a las alpacas, que les proporcionaban rica carne y buena lana. Bueno, a veces también las sacrificaban para satisfacer a sus dioses, así como a cuys y a algún que otro humano, pero por los dioses lo que sea ¿no? Aunque lo de los sacrificios humanos no está claro del todo. Si te encuentras a un guía muy muy incáfilo, todos son como mínimo muy (un sólo muy) incáfilos, igual te dice que de sacrificios humanos nada, que eso son inventos de los españoles para seguir pateando el prestigio inca.
El cuy merece capítulo aparte, ya que aparte de utilizarlo en rituales sagrados, le daban un uso más mundano, el de hacerlo a la parrilla y zampárselo sin importarles que sea una rata, un hámster crecidito, un roedor. Yo no soy muy remilgado con eso de las comidas, así que me fui a Tipón, pueblo famoso por sus cuyerías, y me metí uno entre pecho y espalda. Dejando aparte su aspecto ratiforme, el manjar no me dejó muy convencido, mucho hueso y poca chicha, demasiado trabajo para tan poca recompensa. Vago que es uno que le vamos a hacer.
Pero lo adelantado de los incas, lo refinado de su cultura y de sus técnicas constructivas y agrarias se aprecia en todo su esplendor en el Valle Sagrado, donde hay multitud de yacimientos arqueológicos que dan fe de ello. Especialmente impresionantes son los de Ollantaytambo y Písac, con sus templos y sus terrazas, utilizadas para el cultivo de sus cositas, especialmente patatas. Hoy en día hay en Perú tres mil, cinco mil u ocho variedades de patatas, según el guía que te lo explique. Las famosas terrazas eran también utilizadas para adaptar plantas y poderlas cultivar a mucha altura. Porque los incas vivían siempre a mucha altura, rodeados de montañas, construyendo en las montañas. ¡Y digo yo que si eran tan listos podrían haber inventado los ascensores en vez hacerte subir tantas putas escaleras! ¡Me hubieran ahorrado las agujetas!










Jo no vaig gosar amb el “Cuy” quan hi vaig anar… em va fer com mania i pena a la vegada!

Pisac, una canya! Oi? I el mercat que hi ha al poble, amb tants colors, tantes olors i tant de tot, em va encantar!
Quins records!
Que us ho continueu passant genial!
Una abraçada a totes dues, croquetes!
Parece un conejo… ¿sabía parecido?
No sabe a conejo. No sé a que sabe, pero sí es tan laborioso de comer como un conejo.
Ahora me he acordao de porque ya no entro nunca en este blog. Es que no puedo con la envidia, joder, no puedo!
En fin, veo que estáis que os salís también vosotros, muchos besos ravaleros y enñoranza máxima, pero cruzando dedos deseando que no volváis pronto, que significará que seguís estando que os salís.
Los mejores vosotros.
Bon profit!