Croquetizando Galicia
Las hermanas Cardona nos hemos tomado 6 días de vacaciones y hemos recorrido las costas gallegas (con buen tiempo y sin aliento, dicho sea de paso), de este a oeste y de norte a sur, en un Yaris de alquiler del que sólo nos apeábamos para comer, dormir, contemplar faros, pájaros, acantilados, vacas, caballos y preguntar a lugareños (que sólo respondían en gallego), “cómo llegar a…”.
Parada obligada era el puerto de Mugardos (A Coruña), para comer pulpo a la mugardesa en A Jarabeta, una taberna “de las de toda la vida” pero que para sorpresa mía, en los 3 años y pico que no la visitaba, se ha reconvertido en un restaurante medio pijo, con un camarero aspirante a Metre, almidonado y uniformado, tan jovencito como pesadito, y que osó tener la pretensión de persuadirme para que cambiase el pulpo a la mugardesa que le pedía, por otra especialidad que ahora cocinan y presentan en plan Ferran Adrià.
Ante la insisténcia del chico, al cual le costaba entender que no quisiera probar nada nuevo, le expliqué en un perfecto castellano que no nos habíamos cascado 1200Km para descubrir platos nuevos y que, por favor, nos trajera el pulpo de siempre porque mi hermana nunca lo había probado. Para aliviar su dolor, le pedí esas croquetas de marisco que también nos había sugerido y que, por sus palabras, prometían estar de muerte… Y lo estaban!
Y claro… Entre croquetas, imposible no pensar en vosotros, así que… Ante el asombro del camarero y de los de la mesa de al lado, Maria sacó de la mochila su naríz de payaso y la colocó en el plato para inmortalizar el momento… Y claro… Ya que estábamos en el centro del huracán… ¿Por qué no colocar la naríz donde corresponde y arrimarla al plato???
Croqueta invitada: Xesca Cardona. Podéis seguir sus pasos en su blog y en su twitter. Vale la pena.







































