Souvenirs: Los Parrots
La familia Parrots es como todas las familias, tiene guapos y feos, altos y bajos, rubios y morenos, zurdos y diestros, locos y cuerdos, avenencias y desavenencias. Pero que os voy a contar que no sepáis sobre las familias, al fin y al cabo todos tenéis una.
Sólo voy a decir que nuestra idea al llegar a Utila no era buscar más familias, pues cómo ya sabéis nosotros también tenemos una, bueno dos pues en Chile tenemos otra, y tres familias significa más problemas y más herencia a repartir. Pero las familias no se buscan, tocan.
Llegamos a la isla para aprender a bucear y la historia ya la habéis oído un millón de veces, nos quedamos un año y pasamos de aprender a bucear a enseñar a pardillos como nosotros y todo esto lo hicimos con los Parrots. Tan fuerte era el vínculo que nos unía a ellos que los amigos de las otras escuelas de buceo (los enemigos, si de negocio hablamos) nos llamaban a Papá Croqueta y a mí “Los Parrots”.
Los Parrots nos enseñaron a bucear, nos introdujeron a la más pura vida Utileña, nos prepararon los más exquisitos manjares de la isla, nos intentaron enseñar utileño (la experiencia fue un fracaso), nos regalaron grandes noches de barbacoas, cervezas y charla, nos dieron trabajo, nos discutimos, por supuesto que nos discutimos, pero ¿qué es una familia sin discusiones?
Durante un año nos sentimos como en casa, formamos parte de todo el sarao que conlleva vivir en una isla de Piratas llena de Piratas difíciles de olvidar…
Alfred y su culo inquieto, imposible que esté sentado en el mismo lugar más de dos minutos seguidos.
Tatiana y Alfredito pegado a su teta. Nuestra mentora y la mejor cocinera de Utila.
Gaby y sus gritos en la oficina: “Monicaaaaa, ven a conseguir tu pagoooooooo”.
Theo, el gourmet francés.
Niv, el israelita al que le caen mal los israelitas.
Sam, aunque no nos entendiéramos nos entendíamos muy bien.
Caitlin, con ella crecimos.
Mark, especial dónde los haya.
Jeremy, nuestro instructor favorito.
Delaney, la hippie menos hippie.
Alan, negro, alto, guapo, dj, boxeador e instructor de buceo… ¿qué más se puede pedir?
John Wayne, el capitán, sí sí ese es su verdadero nombre.
Lo sé, me he olvidado muchos pero si sigo no terminaría nunca, espero que me sepáis perdonar.
Eternamente agradecidos a Los Parrots por hacernos un poco Piratas.







































