Souvenirs: Andrés y Gaby
Los conocimos en la escuela de buceo, llegaron diciendo que no hablaban inglés y querían hacer el Open Water. La escuela les dijo que no había ningún problema, el instructor sólo hablaba inglés pero ellos iban a tener un asistente personal que les traduciría todo al español. Ese asistente personal era Papá Croqueta. ¿Se imaginan la cara de Andrés y Gaby al ver llegar a Papá Croqueta?
Fuera de todo pronóstico el curso fue estupendamente, Papá Croqueta hizo un trabajo impecable. Se quedaron dos semanas por la isla así que poco a poco entre buceos, cenas y cervezas fuimos intimando.
Andrés es colombiano de nacimiento y ecuatoriano de residencia. Trabaja y vive en Honduras desde hace casi tres años, amante de la montaña y enfermo de las bicicletas.
Gaby es ecuatoriana de nacimiento, vive en Honduras hace casi tres años, amante de la montaña y también enferma de las bicicletas. Sigue buscando a alguna hondureña que sea capaz de ganarla en alguna competición de ciclismo.
Después de nuestra aventura de dos semanas que tuvimos en Utila ellos se fueron a San Pedro Sula a seguir con su vida, nosotros nos quedamos en Utila a seguir con la nuestra. Seguimos en contacto pero no fue hasta diez meses después que nos volvimos a ver.
Nos alojaron en su casa durante varios días, nos llevaron a visitar Honduras en cuatro días, nos llevaron comer las enormes pizzas Big Foot que sólo se dan en el Pizza Hut, alquilamos películas de vídeo cada día. Me quedé sorprendida de que aún haya video clubs en el mundo, creo que llevo demasiado tiempo bajándomelo todo por internet. Ay, ¡cómo me oiga Ramoncín!
Las películas crearon un vínculo aún más fuerte entre nosotros. Cada día había un encargado de escoger una película y tengo que reconocer que cada día escogíamos una peor. Por supuesto el día que escogí yo fue la peor de todas. Nunca vean Hanna, ellos aún no me lo han perdonado.
En diciembre dejan Honduras por fin. Se vuelven a Ecuador dónde piensan montar una finca en el Monte. Van comprar vacas, hacer quesos artesanales y montar una especie de Hotelito para turistas como nosotros. Ya tengo ganas de que su finca sea una realidad para ir a visitarlos de nuevo porque son unos anfitriones como la copa de un pino.
Gracias por todo amigos.







































